20 años persiguiendo a Amy

¿Cómo no te marchas a enamorar de Joey Lauren Adams? Le pasó a Kevin Smith, aunque él la llamó Amy, le pasó al protagonista, Holden McNell, con Alyssa; y nos pasó al resto de espectadores, que vimos en Persiguiendo a Amy una suerte de guía sobre la sexualidad en esos confusos años de adolescencia donde todos éramos como Holden y Banky, idiotas que no paran de contar rechistes de pollas pero que se ponen en modo defensivo cuando una muchacha les hace caso. Como Ben Affleck en su segundo papel importante todos eramos entrañables y absurdos al mismo tiempo…

Imagina introducir a una chavala gay en la ecuación.

Así que Persiguiendo a Amy llegó a nuestras vidas como la mejor película de Kevin Smith, la más profunda, la más romántica y la más honesta. Y tal vez la razón es que está basada en su experiencia con la actriz, por eso todo está empapado en ese tono de verdad.

Persiguiendo a Amy es, esencialmente, esto:

Un tipo se enamora de una chica que resulta ser lesbiana. Primero son amigos, mas la química entre ambos es abrumadora y al final resulta que ella siente lo mismo. Empiezan una relación casi perfecta hasta el momento en que él descubre que también se ha acostado con chicos ya antes que él, aun con varios chicos a la vez. Esto es inaguantable para el tipo que básicamente destruye la relación con sus inseguridades para pasarse probablemente el resto de su vida Buscando a Amy.

Es en su escena final Affleck le deja un cómic al personaje de Lauren Adams. Kevin Smith resalta, mediante una viñeta de dicho cómic, la moraleja de la película: “Ella le enseñó que no se pueden juzgar a las personas por su pasado”.

20 años después este mensaje, tan importante, resulta trasnochado y demasiado obvio. Eso es porque Persiguiendo a Amy ha cumplido su función, nos ha convertido en adultos libres, en individuos sexualmente abiertos y felices, sin complejos (o bien con los mínimos) y segurísimos de nosotros mismos.

Gracias, Kevin Smith.

Sin embargo, reducir todo cuanto se cuenta en Persiguiendo a Amy a este mensaje es despreciarla. No estoy seguro de si el directivo de Clerks era consciente de la cantidad de lecciones sobre sexo y amistad que daba a toda una generación…

EL SECRETO DEL CUNNILINGUS

Para un adolescente (muchacha o chaval) el cunnilingus es un angustioso proceso donde siempre y en todo momento cae cierta presión. Nada es más gratificante que ver como nuestra compañera se retuerce de placer. Mas se precisa técnica y no es sencillo. Cuando en la película Holden descubre que Alyssa es gay, él se viene abajo pero su amigo Banky, del que vamos a hablar más adelante, se divierte con la situación.

Alyssa y Banky empiezan a hablar sobre sus diferentes experiencias con el sexo oral mientras que se enseñan cicatrices. Alyssa se centra más en las secuelas físicas y sentimentales, Banky en la técnica:

Cuando eres un genuino pardillo en el instituto esta escena es tremendamente reveladora. Y ahora cuando la ves 20 años después te percatas de que la primera técnica para hacer culilingus te la enseño Jason Lee.

PERDER LA VIRGINIDAD CON Y SIN PENETRACIÓN

Es innegable que todos tenemos un complejo de conquistador. ¡Cómo nos agrada adentrarnos en terreno inexplorado! Con lo que la sola idea de tener relaciones con alguien virgen es muy tentadora. Quizás de ahí que Holden sea tan cazurro como para sugerir que Alyssa es virgen sólo por el hecho de no tener relaciones con tíos. Por fortuna esta es una de las conversaciones que el día de hoy se quedan obsoletas, prácticamente nadie tendría hoy esta clase de dudas.

Y sin embargo, pese a todo el porno que hay a nuestra predisposición, prosigue siendo hipnótico el momento en el que Alyssa, con mucha gracia, le enseña a Holden de qué forma se usan las manos en una relación íntima entre 2 chicas.

No importa como te definas cuando hallas a LA PERSONA.

Y aquí nos ponemos serios. La declaración de amor que hace Holden es arrebatadora y violenta al mismo tiempo.

Cuando él le dice a ella que le ama le rompe todos y cada uno de los esquemas por el hecho de que ella tiene una imagen que lleva cuidando casi diez años, la de una lesbiana fuerte, independiente y feminista en cuyo planeta no caben los hombres. Es como salir del armario por segunda vez… ¿Mas es eso posible? En ocasiones se nos olvida que no se ama a una mujer o a un hombre… si no a una persona.

Aunque esto ya lo explicaba mucho mejor Dante en Martin H.

“Hay que follarse a las mentes”. En Persiguiendo a Amy no se habla de follar, se habla de querer, mas la lección sirve igual. Holden ama a Alyssa pues es una persona tan increíble que a él le hace mejor de lo que es, y mientras que ella es capaz de olvidar su orientación sexual por el hecho de que ahí hay una mente que quiere tener y admirar, como dice Dante, para el resto de su vida.

‘LA SÁNDWICH’

Duelen los fracasos, duele haber dejado pasar ese tren, duele haber caído en el mismo error, duele haber herido a alguien a quien deseabas mas lo que seguro que NO DUELE es descubrir que tu pareja tiene un pasado sexual cien veces más excitante del tuyo.

No lo llames dolor cuando deseas llamarlo inferioridad. Te agradaría estar en su sitio mas no lo estas pues nunca has sido tan curioso, tan valiente, tan atrevido…

Persiguiendo a Amy llega al clímax cuando Holden le echa en cara a Alysse su pasado sexual, sus tríos, sus polvos en público, sus ensayos eróticos… La va a perder y no sabe cómo arreglarlo porque Holden siente nauseas. Tiene por nombre miedo. Es entonces cuando llega Bob el Silencioso, o sea Kevin Smith, para hablar de Amy.

“No estoy habituado a esa clase de cosas, me formaron en un colegio católico”, afirma Bob. Y claro, la culpa, esa cosa tan católica, nos impide saborear la vida, con lo que lo mejor es rehusar todos los estímulos.

EL TRÍO

Antes de que existiese el término de bromance, Kevin Smith ya retrató el que existía entre Holden y Banky. Ambos han pasado la vida juntos, se conocen, se admiran, se quieren y claro, cualquier agente externo que se inmiscuye en su círculo se transforma en tóxico. Es de esta forma cuando menos para Banky, el más homófobo y faltón de los 2, y precisamente el que tiene su sexualidad menos definida. Su amigo Hooper X, un gay afroamericano que se hace pasar por un agresivo líder del movimiento, lo ve bastante claro. Banky es gay.

Si lo es no queda claro mas algo se fractura en mil pedazos cuando Holden decide solventar sus inconvenientes con un trío. Si él se acuesta a la vez con Alyssa y Banky cree que va a romper dos pájaros de un tiro, se dejará de sentir inferior por el hecho de que saciará su curiosidad sexual y además compensará a su amigo y le va a dar eso que quiere. A Alyssa no le va a importar, claro, ya que ella ya ha hecho estas cosas. JA.

Con este comportamiento tan paleto el protagonista, casi siempre sensato, sensible e inteligente, se traiciona igualmente. Mas era preciso para explicar que en ocasiones 2 personas no pueden estar juntas por el hecho de que desafortunadamente no están en exactamente el mismo momento…

Mientras, este trío sirve para romper la debilidad por la que a veces se sostienen nuestras relaciones de amistad. Banky acepta el experimento y no está persuadido, pero lo hace por su amigo. No obstante, cuando todo termina (incluso antes de iniciar) él se percata de que ha ido demasiado lejos, que no puede mirar a la cara a su amigo pues se ha expuesto demasiado y se desdeña por ello.

Alfonso Cuarón utilizó una película para explicar esto en Y tu mamá asimismo.

Pero a donde verdaderamente nos lleva este trío es al mensaje más esencial del filme: Alyssa ha experimentado con su cuerpo hasta el límite físico y sentimental, ha hecho todo lo que es posible por encontrarse, por gozar al límite de su sexualidad y jamás, jamás la han empleado. Alyssa no quiere hacer el trío por el hecho de que ella no hace nada que no desee, pues todo lo que hay detrás son experiencias que ella misma ha elegido.

Persiguiendo a Amy es una película que habla de posibilidades, de libertad, de seguir adelante aunque solo sea por curiosidad, de probar, de quererse a uno mismo por encima de todas las cosas lo demás, de no dejar pasar trenes pues no nos guste de dónde vengan… Pensemos mejor hacia donde van.

20 años tras Persiguiendo a Amy ya no somos Holden, por suerte.