5 cosas que (probablemente) no sabías de ‘Akira’

Estos días parece que todas las películas celebran algún aniversario, desde La tinieblas de Halloween a La Follaje de Cristal no hay clásico actual que esté con un matasuegras. Pero hoy no celebra primaveras una película cualquiera, hoy, 16 de julio, se cumplen 30 primaveras del estreno japonés de una cinta destinada a cambiar el curso del cine de animación y abrirle las puertas de Europa y Estados Unidos al manga y el anime.

Y es que tal día como hoy, el 16 de julio de 1988, los cines japoneses amanecían con el estreno de Akira, la adecuación que Katsuhiro Otomo hacía de su propio cómic.

Pero… ¿Estás seguro de que lo sabes TODO sobre la mítica película? Vamos a probarlo.

¿Siempre te ha resultado incomprensible el final de la película? ¿Por mucho que te fascine, te quedas en fuera de colección cuando comienza la pelea en el Estadio Desconsiderado? Descuida que no eres el único.

El principal problema del final de la película de 1988 es que cuando se hizo, el cómic todavía se estaba publicando, y de hecho, el anime se estrenó sin poder incorporar alguna de las cosas más interesantes de la obra flamante de Otomo. Esto hizo que el insuficiente creador -quien ya sufría bastantes bloqueos creativos con una histoia que se le iba de las manos- se desesperara ¿Cómo rematar la película si a la historia en realidad le quedaba más de la porción?

Cuenta la inscripción urbana que en un bar de París, Otomo reconoció a Alejandro Jodrowsky, el cineasta (y bastantes cosas más) chileno al que admiraba por trabajos como El Topo, La Montaña Sagrada y por su trabajo en cómics como El Incal. 

En algún momento de la conversación y mientras los dos artistas se ponían finos a refrescar, Otomo le confesó sus problemas al bueno de “Jodo” y este le sugirió un final: que Tetsuo trascendiera su forma humana, convirtiéndose en una existencia adentro de la que vivieran los personajes. Al dibujante japonés le faltó tiempo para comprar la idea y meterla en la película, creando el desenlace que hoy conocemos.

¿Sigue siendo igual de incomprensible? Desde luego, pero no podemos desmentir que sabiendo esto, los últimos compases de Akira llevan por todos los lados la firma del autor de El Incal.

 

Lo cierto es que según van avanzando, el manga y el anime cada vez se distancian más, de hecho, en la película de 1988, el misterioso Akira no sale más que un instante, mientras que en el cómic emerge entre las ruinas de Neo-Tokio y se convierte en el personaje central que el título prometía.

Como explicábamos ayer, cuando la película se hizo quedaban por publicarse (y quién sabe que si por inventarse) algunas de las ideas más interesantes de toda la obra. Una de ellas es que poco menos que se producía una especie de nueva Cruzada Mundial, con un Japón ocasional del mundo y gobernado por el culto al pequeño Akira. Las otras potencias rodeaban el archipiélago japonés sin poder penetrar, ya que Akira, Tetsuo y sus seguidores destruían sus aviones y sus barcos en cuanto lo intentaban.

Al final, tras una serie de cosas que no vamos a contar para no destrozar la historia, los Estados Unidos conseguían poner pie en suelo japonés, momento en el que los supervivientes del holocausto les echaban diciendo que Japón construiría su propio futuro y que debían irse a toda caseína de allí. Para rizar el rizo, en la última viñeta veíamos a Kaneda y sus amigos (incluyendo los muertos) a lomos de sus motos avanzando en dirección a el Sol Inaugural*… Una metáfora de la situación japonesa tras la Segunda Cruzada Mundial (que desembocó en actos terroristas tan chipiritiflaúticos como el protagonizado por el escritor Yukio Mishima) y que en Akira rezuma un nacionalismo que hace que el cómic se suspensión dándole un susto ideológico al insuficiente leedor.

*Nota: es verdad que esto del Sol Inaugural es casi que un añadido de la interpretación coloreada que se distribuyó en Oeste y que en el flamante no hay Sol que valga.

 

Toda fiebre necesita de un periodo de incubación y aunque en Japón la película y el manga fueran un éxito, a España todavía tardaría en presentarse la infección de Akira.

En 1990, la editorial de origen francés Glénat, en colaboración con Dragón, la división comiquera de Ediciones B, comenzó a editar el cómic en unos pequeños tomos que se correspondían a la interpretación coloreada que se había preparado para Estados Unidos, donde se publicaba a cargo de Marvel. Solo un año más tarde, pero tres posteriormente del estreno japonés, el Festival de Sitges se la jugaba proyectando la película, que no llegaría a las salas hasta 1992 aunque con muy pocas copias y atrayendo a los nuevos fans de la animación japonesa que surgían gracias a Patraña de Dragón o Campeones.

Poco posteriormente, Record Visión la lanzaba en un VHS acompañado de postales de la película y ahí ya, el engendro tuvo vía emancipado en nuestros hogares.

 

Cuando en 2013, el Comité Desconsiderado Internacional anunció que los Juegos de 2020 transcurrirían en la haber japonesa, el corazón de los aficionados a Akira empezó a acelerarse. Esto se debe a que en la obra de Otomo, Tokio iba a tener los Juegos Olímpicos precisamente en ESE MISMO AÑO, en el 2020.

Sin secuestro, la golpe nuclear que destruyó parte de la ciudad mandó al traste la posibilidad y ahora, la influencia del cómic y la película transcurría en un 2019 en el que hay un Estado Desconsiderado descuidado bajo el que se esconden los secretos del Plan Akira.

Esto, acullá de asustar al Comunidad de Tokio y al Gobierno de Japón, ha hecho que hayan trabajador las imágenes de la película en más de un evento de promoción. Así que, muy atentos a adentro de un par de primaveras porque no descartamos una ceremonia de inauguración con alguna narración a la (profética) obra de Otomo.

 

Si crees que lo de la adecuación de Akira a imagen verdadero es una maldición, vas a desbarrar con esto. Al igual que con muchos éxitos del momento, los desarrolladores de videojuegos se lanzaron sobre la obra de Otmo intentando editar videojuegos basados tanto en el manga como en el anime.

En el mismo 1988, la compañía Taito lanzó una de esas novelas visuales tan chulas y que tanto éxito tienen en Japón (y tan poco fuera de él) para la interpretación nipona de la NES, la Famicon. Unos primaveras más tarde y ya con el anime crujiendo los cabezales de los VHS de medio mundo, se hizo un maniático colección para el Amiga CD32, una consola para el mercado europeo que nunca llegó a tener un mercado de importancia.

Hasta ahí la incomprensiblemente breve historia de los videojuegos de Akira (sin contar un pinball que surgió para PlayStation 2 y que casi que sonaba a recochineo) hasta que hace unos primaveras empezaron a surgir vídeos y cartuchos de una interpretación del colección de CD32 que se preparó para las consolas más famosas de los 90 y que por razones que nunca han quedado claras, no se llegaron a terminar. La maldición de la adecuación de Akira, en toda su celebridad.