5 películas para concienciarse sobre el cambio climático

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Sí, estos días no se habla de otra cosa que en cambio climático del discurso en el que Donald Trump ha anunciado que U.S.A. pretende desmarcarse de los acuerdos de París para frenar el cambio climático.

Ante una de las noticias más tristes del año (y de la década), nos hemos puesto a tirar de cinefilia para rememorar cinco películas con las que hasta Trump sería capaz (o bien eso deseamos creer) de cambiar de opinión frente al inminente desastre ecológico:

Mucho antes que Christopher Nolan nos preparara para Dunkerque, el directivo de El Caballero Oscuro nos presentaba un mundo en el que la comida escaseaba y en el que había que poner los platos boca abajo para que no se llenasen de tierra. La situación era irreversible y a la humanidad no le quedaba otra salida que dejar atrás este planeta y buscarse un futuro mejor en otro rincón del cielo. Desde luego, Nolan sabe bien de qué manera deprimirnos.

Para concienciarse de: Que nadie espere que se pueden deshacer las injusticias ecológicas.

Si Interstellar abría la mano a decirnos que cuando menos podríamos soñar con vivir en el espacio, la saga creada por George Miller no nos daba ni esa alternativa. Miller -cineasta concienciado como pocos con el tema ecológico- planteaba un futuro yermo en el que los recursos naturales escaseaban y lo que es aún -si eso es posible- peor, un mundo en el que al no existir nada de eso, la civilización había desaparecido, quedando el humano reducido a la figura de un depredador motorizado.

Para concienciarse de: Que no hay que proseguir a iluminados con pelos estrambóticos.

Uno de los desastres económicos del cine de los noventa nos charlaba de un desastre todavía mayor: el que se produciría si el calentamiento global fundía los polos, haciendo que subiera el nivel del mar. La fábula acuática de Kevin Reynolds no se cortaba un pelo con el mensaje e incluso los malos, liderados por Dennis Hopper, tenían su base en el Exxon Valdez, un renombrado petrolero que en 1989 ocasionó un vertido de petróleo que pasa por ser uno de los grandes desastres ecológicos de finales de siglo.

Para mentalizarse de: Que hasta Hollywood sabe que el derretimiento de los polos no es ninguna broma

Más claro, agua (o hielo, mejor dicho). Uno de los grandes éxitos del cine de los primeros dos mil fue una película que, aunque fuera a lo Roland Emmerich, nos daba una muestra de lo que sucedía cuando el Gobierno de los Estados Unidos decide ignorar a la ciencia, llevando al planeta al borde del caos climático.

Para concienciarse de: Algo tan obvio -pero tan necesario de rememorar- como que cuanto los científicos charlan de lo que saben, a el resto nos toca oír y aprender

Ya sin espacio para las bromas, el documental de David Guggenheim y Al Gore ganó 2 Oscar en dos mil siete por llevar a todas las pantallas el desastre que podría venírsenos encima y que, parece patraña, en aquellos años daba la sensación de que nos asustaba más que ahora. Si no lo has visto, quizás debas iniciar esta lista por acá y si después tienes ganas de diversión -que no va a ser fácil- proseguir con el resto.

Para concienciarse de: En los próximos meses se estrenará su segunda parte y esperemos sea la última vez que necesitamos ver algo de esta manera para tomar conciencia.