5 slashers para celebrar este Halloween

El slasher, ese subgénero del cine de terror que tantas y tantas alegrías dio a los dependientes de videoclub durante los primaveras 80 está de dorso. Gracias al regreso de La tinieblas de Halloween y su taquillazo, toca desempolvar los pósters de Fangoria, los autógrafos de Tom Savini y prepararse para ver secuelas y secuelas en las que el psycho-killer resurge siempre de sus cenizas.

Con análogo panorama queda claro que los maratones de este Halloween no va a ser lo mismo sin su buena dosis de adolescentes y machetazos, así que aquí van cinco propuestas que todavía estás a tiempo de ver en la tinieblas del 31 de octubre.

El slasher que fue slasher antaño de los slasher. La película que es al subgénero lo que Altamira a la historia de la humanidad. Sí, la obra maestra de Alfred Hitchcock (una de ellas, vamos) puede que no suela ser catalogada como slasher -lo cual no deja de ser un planteamiento poco elitista- pero su Norman es el viejo de todos los Michael, Jason, Freddy y compañía. Sin su impacto cultural, la vivientes de Carpenter quia hubiese creado el categoría que hoy nos ocupa, así que si no la has pasado o hace mucho que no lo haces, este Halloween es el momento valentísimo para tener lugar una tinieblas en el Motel Bates.

 

Ahora que la película de David Gordon Green ha prendido fuego a todas las secuelas y reboots de La tinieblas de Halloween, puede ser buen momento para reivindicar una secuela que nunca estuvo tan mal como creíamos y a la que se ha auditoría muy duramente por padecer un 2. Es más, el guion corría a cargo de los autores de la primera parte, es sostener, John Carpenter y Debra Hill y el propio Carpenter tuvo que rodar más de una homicidio, ya que Rosenthal se empeñaba en entretenerse a la sutileza con los asesinatos del carnicero de Haddonfield.

 

La gran contribución española es tan rotunda que en su día se anunciaba en Estados Unidos con este atractivo: “No necesitas ir a Texas para una mortandad con sierra mecánica”. Juan Piquer Simón, Frank Pradera, Christopher George, Lynda Day George o el haber Jack Taylor para una película que se conoce internacionalmente como Pieces y que para más de un concubina extranjero del subgénero es un título tan asociado a nuestra filmografía como cualquier título de Almodóvar.

 

Entre la época dorada del slasher y el revival que puede que estemos viviendo, ya conocimos una época de plata que puso a los cortometrajistas de España a rodar historias de cuchilladas y que se debió al estreno de Scream, una cinta que conectaba con la sensibilidad adolescente del momento (que no era liviana) gracias a la unión del talento de un jovencísimo libretista llamado Kevin Williamson y la pericia de uno de los padres del categoría, Wes Craven. En absoluto es mal momento para recuperar este brinco posmoderno del categoría.

 

Malentendida hasta hoy. Si el slasher fue a los primaveras 70 y 80 lo que los monstruos de la Universal fueron a los 30 y 40, Freddy contra Jason fue el particular Frankenstein y el Hombre lobo de toda una vivientes. La sola idea de recuperar los llamados cócteles de monstruos en pleno 2003 ya era una idea de categoría, pero es que adicionalmente la película de Yu es muchísimo más divertida y lúdica de lo que se le presupone. Siguiendo con el maniobra de las comparaciones sin fin, este es el Infinity War de Halloween.