Aprende a rodar una ópera prima con ‘Reservoir Dogs’

EL MEJOR DEBUT DE LA HISTORIA. Antes de nada, vamos a explicar bien esta atrevida aseveración. Reservoir Dogs no es la mejor película de Quentin Tarantino, tampoco es la mejor ópera prima entre todas y cada una de las óperas primas de la historia, pensad en Ciudadano Kane de Orson Welles o bien en El demonio sobre ruedas de Steven Spielberg, mas Reservoir Dogs es el mejor ejemplo de de qué forma se debe afrontar como director la escritura, producción y dirección de una película.

La cinta cumple 25 años este dos mil diecisiete, se estrenó el veintiuno de enero de 1992 en el Festival de Sundance, y para conmemorarlo Quentin Tarantino se ha pasado por el Festival de Cine de Tribeca donde ha proyectado la película junto a Harvey Keitel, Michael Madsen, Steve Buscemi y Tim Roth. Esta vez la cosa ha ido bien, por el hecho de que en su primer pase de Sundance no había lente panorámica y Tarantino, que era el típico principiante tímido y también inexperto, no se quejó y como el mismo ha declarado su película “parecía una caca”. La cosa no acabó ahí, en el clímax final las luces se encendieron y se volvieron a apagar y ya para colmo en el momento en el que los protagonistas se apuntan el proyector se apagó. En palabras de Tarantino: “Fue un puto desastre”.

Pero a pesar de todo el director ha reconocido que supo en aquel momento que el rollo de hacer películas iba con él. Que eso iba a marchar. Y todo fue gracias a que comenzó (ciertamente, My Best Friend’s Birthday no cuenta) con una película imposible de ignorar para el público o la crítica… Queridos futuros cineastas, ¿queréis lograr el éxito? Puesto que ASÍ debéis de encararos a vuestra primera película:

ESCRIBE UNA HISTORIA TAN POTENTE QUE DE IGUAL EL BAJO PRESUPUESTO

Antes de comenzar a redactar todos tenemos un montón de ideas buenas y muy locas sobre películas que querríamos hacer. En verdad fantaseamos con tener entre manos el mejor thriller de todos los tiempos, la enorme historia amorosa que cambiará a nuestra generación o bien el western que volverá a poner de moda el género. Somos de esta manera de pedantes, nos creemos Spielberg incluso antes de coger una cámara de cine por primera vez.

Sea como sea la pieza maestra que tenemos pensada, hay que desecharla si vale mucho dinero. Nadie va a confiar en ti millones de euros por tu cara bonita, todavía no has demostrado nada, querido.  La clave del éxito en una ópera prima es escribir la mejor historia posible para el presupuesto más bajo posible. Reservoir Dogss se podría haber rodado con dos duros por el hecho de que Tarantino conocía sus restricciones.

El directivo de Los aborrecibles 8 es listísimo y sustituye las escenas de acción más caras de rodar por ángulos de diálogo, instantes en fuera de cámara o elegantes elipsis. En Reservoir Dogs hay un atraco, que sería una escena demasiado cara y compleja para un corto presupuesto, y por eso jamás aparece… Pero da igual por el hecho de que la película está tan bien contada que no lo precisamos. Sólo sabemos que algo salió mal, lo que hace que como espectadores nos impliquemos a la hora de juzgar a los personajes.

QUE TUS PERSONAJES HABLEN O QUE NO HABLEN, PERO QUE NO ABURRAN

También tienes que conocer tus restricciones cuando escribes y tienes dos opciones: O eres un dialoguista diligente, gracioso y perverso como lo es Tarantino o bien tienes una capacidad innata para la narrativa cinematográfica y no precisas verbalizar nada. En cualquier caso tenemos que acudir al mandamiento de Billy Wilder, no aburrir.

Tarantino es un gran director, pero narrativamente no es Alfred Hitchcock, eso sí, en el momento de redactar es único. De hecho su talento para el diálogo es una marca personal.  La primera escena de Reservoir Dogs en el restorán es un gran ejemplo de ello, todo gira en torno a Like a Virgin, una canción de Madonna, el Señor Cobrizo interpretado por el propio Tarantino recita este diálogo sobre cómo la reina del pop ha escrito una canción de sobre penes enormes revistiéndola en una canción de amor. Es un diálogo provocador y terriblemente cómico. Por otro lado Reservoir Dogs está lleno de conversaciones tensas y geniales en medio de excelentes instantes de suspense… Si no eres capaz de escribir cosas así lo mejor será que te centres en la intriga y veas mucho Hitchcock.  Lo que nos lleva al siguiente punto.

ROBA A TODO EL MUNDO, PERO SÉ UN LADRÓN ELEGANTE

Ya sea del Hollywood tradicional o bien del último y ignoto director oriental no es malo copiar, si al final la idea la haces tuya y produces una película única o un cosmos propio. Reservoir Dogs se semeja arriesgadamente a City on Fire, un thriller de mil novecientos ochenta y siete dirigido por Ringo Lam en el que un agente de la ley encubierto se infiltra en una banda de ladrones para robar una joyería. Y a pesar de que son dos historias iguales sobre el papel, las películas son muy, muy, muy diferentes.

Tarantino edificó su ópera prima en torno a los últimos 10 minutos de i. Creó un cosmos por medio de una pequeña referencia.

Querido directivo novel, puede que creas que contarás algo que no se ha contado nunca… Te equivocas. Todo está inventado con lo que deja de sufrir y asume que robar no es malo si sabes cómo. Si lo necesitas cuelga en la pared esta oración de Picasso: “Los buenos artistas copian. Los grandes artistas roban”.

OLVÍDATE DE LAS NORMAS, RÓMPELAS E INVENTA OTRAS

¿Te han educado para edificar una película alrededor de unos parámetros que son siempre y en toda circunstancia los mismos? ¿Presentación, giro, clímax? Rómpelos. Haz lo que te de la gana.

El motivo para que Quentin Tarantino escribiera una cinta de atracos saltándose a la torera las reglas básicas de este subgénero (planeo del atraco, atraco, final) para regalarnos una cinta de atracos sin atraco, con los personajes señalando a una rata y donde se nos da el pasado de cada uno de ellos a cuenta gotas, es lo de menos. La cuestión es que se atrevió a hacerlo y no hay mejor instante para ser poco usual que en una ópera prima, cuando absolutamente nadie espera nada de ti, cuando nadie te va a juzgar con lo que has hecho…

Es el momento de arriesgarse y de romper moldes.

HABLA DE LO QUE REALMENTE SEPAS

No, Tarantino no ha robado ninguna joyería. No ha sido policía. No se ha infiltrado en ningún sitio y jamás ha disparado un arma. Pero es que Reservoir Dogs no habla exactamente de unos ladrones y una rata, Reservoir Dogs habla de relaciones humanas, específicamente la de los padres y los hijos.

Y de eso Quentin sabe mucho porque su padre le abandonó cuando era pequeño. Eso le marcó y de ahí que el Señor Blanco esté constantemente defendiendo al Señor Naranja prácticamente como a su hijo mientras que desafía a “su padre” representado por Joe. Al final, claro mata a su padre por el hecho de que el amor por un hijo es más fuerte que cualquier cosa. Aunque esté equivocado.

El alegato de Tarantino es este. Ahí radica la profundidad de Reservoir Dogs.

DIRIGIR UNA PELÍCULA ES UN TRABAJO EN EQUIPO

A todos nos agrada la Nouvelle Vague, pero hay que procurar separarse del término autor lo máximo posible. El cine no puede ser de autor, como concepto está bien para resaltar el estilo único de un cineasta, tampoco nos mataremos por una discusión etimológica. Pero lo que está claro es que una película no es de un tipo, es de bastante gente. Tarantino es el que mueve los engranajes, es el máximo responsable y es la cabeza pensante de Reservoir Dogs, sin embargo, el resultado final es mérito de bastante gente. Y una de las mejores cosas que hizo fue rodearse de un equipo brillante. El mejor talento de un director es saber rodearse de gente con talento.

Este fue el consejo que le dio Terry Gilliam a QT cuando leyó el guion de su ópera prima: “Una de las cosas que tienes que aprender para ser directivo es que no debes hace todo, sino contratar a personas con talento para que lo hagan por ti. Debes contratar a un director de fotografía que pueda conseguir la calidad de imagen que tú buscas. Tienes que tener a una diseñadora de vestuario que encuentre los colores y diseños que quieres…”

A Tarantino le va bien por 2 razones, pues sabe dónde está el talento y pues es capaz de describir lo que tiene en su cabeza de manera que todo el mundo lo entienda.

ELIGE BIEN A LOS ACTORES

Tarantino estuvo a puntito de cargarse su proyecto por culpa de uno de los actores, Lawrence Tierney. El actor interpretaba a Joel Cabot, el único con nombre propio y jefe de toda la operación. Fue un desastre. Ya en la primera semana Tarantino le despidió por acudir borracho al rodaje. Después el joven directivo se arrepintió y le admitió… Mas los problemas duraron hasta el final…

En alguna ocasión el reparto ha declarado que le debieron sacar de un bar cuando éste se bajó los pantalones. Tarantino llegó aun a sacarle de comisaría y pagar una fianza cuando a Tierney le dio por conminar con un arma a su sobrino.

La carrera de Tarantino se podría haber acabado por culpa de un alcohólico… Sin embargo no fue de este modo por el hecho de que cumplió el próximo mandamiento.

ERES EL JEFE, COMPÓRTATE COMO TAL

Es muy importante que todo se haga tal como tu quieres. Y si para esto tienes que convertirte en un genuino dictador, que de este modo sea. Al final, cuando la película se estrene vas a ser el único responsable y si sale mal y es un auténtico desastre, serás tú quien acabe en el paro.

Tarantino ejerció su labor perfectamente y cuando se rodaba el clímax final de los tres protagonistas apuntándose, Tarantino y Tierney  se enfrascaron en una horrible discusión que terminó cuando el directivo pegó al actor. Todos aplaudieron por el hecho de que le odiaban, mas el joven Tarantino pensó que ahí se había acabado su carrera en el cine: “Mierda, vas a volver al videoclub”, eso es lo que pensaba.

Sin embargo, consiguió rodar la escena tal y como quería. La cinta fue un éxito y bueno, todo el planeta sabe quién es Tarantino mientras que casi absolutamente nadie recuerda ya de Tierney.

NO TENGAS MIEDO Y MUÉSTRATE AL MUNDO

Si has seguido todos estos pasos y has sido sincero contigo y con tu película, tienes algo importante entre manos. Muéstralo al planeta, debes exponerte sin temor y dejar de lado las críticas que puedan surgir. Cree en lo que has hecho y defiéndelo, mas asimismo aprende.

Arriésgate y sé un poco atroz con los espectadores, no les des lo que piden e impresiónales. Tarantino logró que muchos se salieran de la sala con Reservoir Dogs y no exactamente por tedio. Uno de ellos fue Wes Craven, que no aguantó la escena en la que Madsen le corta la oreja al policía… ¡El director de Pesadilla en Elm Street afectado! Tarantino se puso contentísimo cuando lo vio salir.

Esa es la idea. No tengas temor y muéstrate al planeta. Igual eres el próximo Tarantino.