Así censuró la TV iraní a Charlize Theron en los Oscar

La agencia iraní ILNA tapó el escote y los brazos de la sudafricana, de forma tirando a chapucera, cuando esta anunció el Oscar para Asghar Farhadi

“Ahora mismo nos ve gente de doscientos veinticinco países, todos los que nos odian”, señaló el venenoso Jimmy Kimmel nada más empezar los Oscar 2017. Y una de las naciones a las que puede aplicarse esa frase sin discusión es Irán. La república islámica, con su largo y complejo historial de hostilidad mutua con EE UU, fue uno de los países que estuvieron pendientes de la ceremonia, por una razón especial: si bien no estuviera presente, el director Asghar Farhadi competía por el Oscar a la mejor película de habla no inglesa por El viajante. Finalmente, Farhadi se llevó la estatuilla, y partes de la gala fueron emitidas de forma diferida para el público iraní. Mas con un ‘pequeño’ detalle: el vestido de Charlize Theron, que presentó el trofeo junto a Shirley MacLaine, fue censurado en postproducción con medios, afirmemos, algo rupestres.

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Según vemos en The AV Club, los técnicos de la agencia de noticias ILNA, próxima a los ámbitos menos retrógrados del gobierno iraní, decidieron ocultar completamente el vestido de Theron a base de espacios en negro. Mas lo interesante del caso es cómo se aplicaron dichas veladuras: en vez de tapar completamente a la sudafricana de cuello para abajo, ILNA decidió ocultar su cuerpo de forma selectiva, agregando ‘mangas’ y tapando su escote. El resultado puede desplazar sencillamente al ataque de risa. Pero lo que no resulta tan ameno es saber que la indumentaria de Anousheh Ansari, la ingeniero estadounidense de origen persa que recogió el Oscar, asimismo fue censurado, por no ser lo bastante ‘modesto’.

Antes de reírnos, eso sí, señalemos que esto es una medida progresista, tratándose de Irán. La agencia ILNA es similar a los campos menos reaccionarios del gobierno de Teherán, y en su día tuvo problemas con el gobierno de Mahmud Ahmadinejad por criticar su política económica. En esta ocasión, en vez de esconder totalmente a Charlize o bien de evitarse inconvenientes no emitiendo las imágenes de la gala, optó por un sistema que permitiría al público iraní ver de qué forma su compatriota (y notorio disidente) triunfaba en los premios sin por esta razón atraer sobre sí las iras del clero chiíta.