¿Confirma Vengadores Infinity War que el Capitán América se ha transformado en el Nómada?

Capitán América
Capitán América

Sabíamos, por boca de los Hermanos Russo, que la última secuencia de Capitán América: Civil War tendría implicaciones en el futuro de Steve Rogers como el Centinela de la Libertad marvelita, lo que hacía que en la mente de todos los lectores de cómics una palabra se iluminara: NÓMADA.

Ahora, con el tráiler de Vengadores: Infinity War mostrado el día de ayer en la D23 Expo (y que diríase que podría no estar libre para el gran público hasta tras verano) algo semeja confirmar esa teoría, puesto que una de las cosas de las que todo el mundo habla es que el personaje lucía pelo largo y barba.

Antes de seguir, resumamos quién es el Nómada y que implicaciones tiene en el Universo Marvel… En el año setenta y cuatro, el escándalo del Watergate y la renuncia forzada de Richard Nixon como Presidente de los USA llevó a un descrédito de la política de Norteamérica de la que los cómics Marvel no fueron extraños.

El Capitán América, que había vivido su particular visión en cómic del Watergate con la saga del Imperio Secreto (cuyo aroma se deja notar algo en la película Capitán América: El Soldado de Invierno), y en consonancia con el progresismo que el personaje ha tenido durante la mayoría de su trayectoria, decidió romper con su servicio al gobierno (muy semejante a lo que hace en Capitán América: Civil War), abandonando el traje y adoptando una nueva identidad, conocida como el Nómada.

Finalmente, el personaje de Steve Rogers volvería a vestir el uniforme de las barras y estrellas sosteniendo que ser americano no implicaba necesariamente apoyar la ideología del gobierno de turno.

Años después, la identidad del Nómada era salvada para dársela a Jack Monroe, un personaje al que SHIELD ayudaba, puesto que a lo largo de la Guerra de Corea había sido inoculado con un suero de supersoldado deficiente para transformarle en el Bucky de un nuevo Capitán América bastante violento y conservador.

Monroe, recuperado de la insensatez que el suero le había causado, se dejaba el pelo largo y adoptaba el nombre del Nómada, transformándose en uno de los personajes más torturados y avinagrados de Marvel… una suerte de vigilante callejero, traicionado por la América en la que había creído y que se puso del lado del Capitán cuando el Gobierno le obligaba a dejarse de idas y venidas y decidir de una vez por siempre entre devolver el traje o acatar todas y cada una de las decisiones que el Presidente podría darle.

Viendo la progresión que el Capitán América ha tenido durante las dos últimas películas y uniéndolo tanto a las declaraciones de los Russo como a lo que se está contando de la aparición en el tráiler de Vengadores: Infinity War, el interrogante está clara: ¿Ha cogido Marvel un tanto de las 2 versiones para traernos al Nómada al Universo Cinematográfico de la Casa de las Ideas?

Y claro, eso llega a otra pregunta, todavía más sorprendente… ¿Es casualidad o bien no el que se rescate a un icono de los cómics post-Watergate cuando el planeta asiste día tras días a las noticias sobre la Administración Trump?

Seguro que a Chris Evans, activista contra Trump, sobrino de un señalado miembro del Partido Demócrata y tuitero que las ha tenido con el obscuro David Duke, antiguo líder del KKK (quien llegó a acusar a Evans de interpretar a una “fantasía judía” en las películas de Marvel), todo esto le suena maravillosamente.