¿Debía morir ‘Pretty Woman’ de sobredosis?

La historia es conocida, y da mucho que meditar sobre Hollywood… y sobre el público. Tal como fue concebida originalmente, Pretty Woman no era una dulce comedia romántica, sino más bien un dramón de acá te espero: el personaje de Vivian (Julia Roberts) no era sólo ramera, sino más bien también yonqui, el ejecutivo Edward (Richard Gere) era mucho menos tendente a dejarse enamorar, y el final de su historia estaba lejos de ser el de “el cuento de Putanieves y el príncipe”, sino que resultaba desgarrador. Ahora, unas declaraciones del expresidente de Disney, Jeffrey Katzenberg, han hecho pensar que la conclusión del filme podía ser todavía más triste de lo que pensábamos.

“Pasamos un buen tiempo debatiendo sobre el final”, ha señalado Katzenberg (vía Chance). El mandamás, en la actualidad uno de los máximos responsables de DreamWorks, añade que “en la V. O bien. [del guión] creo que ella moría de sobredosis”. Katzenberg agrega que las ambiciones de Disney por ofrecer una película para todos y cada uno de los públicos y el talante comercial del directivo Garry Marshall evitaron esta conclusión tan fatalista, y le dieron a la historia el tono dulce que todos conocemos y amamos. Ahora bien, ¿está en lo correcto el productor, o bien le engaña su memoria?

Empecemos por los hechos que sabemos. Pretty Woman fue concebida originalmente con el título de  dólares americanos 3,000 (“Tres mil dólares”), en referencia del coste que Vivian cobraba por sus servicios. Según el guion de J. F. Lawton, también es cierto que la protagonista era adepta al crack. Y no solo eso, sino pasaba toda la historia con un brutal síndrome de abstinencia, puesto que su acuerdo con el financiero le prohibía consumir drogas. Ahora bien: respecto del final, la versión del guión disponible en la red nos da una versión opción alternativa a la contada por Katzenberg.

Leyendo esta copia del guión vemos que, en el final original de Pretty Woman, Vivian no moría de sobredosis. La conclusión de la historia era, conforme se mire, todavía peor. En lugar de declararle su amor eterno a la heroína, Edward se la quitaba de encima echándola a patadas de su coche y tirándole los 3.000 dólares de su tarifa al suelo, obligándola de esta forma a arrastrarse para recogerlos. Después, Vivian decidía gastar la pasta invitando a Kit (su compañera de piso, asimismo enganchada a las drogas) en un viaje a Disneylandia. Las dos, en cualquier caso, estaban condenadas a vivir en la miseria y a fallecer jóvenes.

Está claro que Disney no desearía tocar esta clase de material ni con un palo. Y es posible que Katzenberg se haya equivocado aseverando que la heroína de Pretty Woman moría al final. O bien no, porque el filme pasó por seis reescrituras de guión antes de llegar a la pantalla, y no tenemos ni la más remota idea de si la versión que puede leerse online es la primera de todas. La anécdota, por otra parte, nos sirve para recordar uno de los títulos más emblemáticos de la comedia romántica… que podríamos haber conocido de una forma muy, muy, muy diferente.