El café que puso nombre al planeta de ‘Rogue One’

Gareth Edwards confiesa: el mundo selvático de Scarif debe su nombre a un camarero duro de oído

Durante el rodaje de Rogue One: Una historia de Star Wars, es sabido que el directivo Gareth Edwards pasó las de Caín, entre los cambios en el guion y las presiones de los ejecutivos de Disney. Pero, ahora que el filme se ha estrenado y ha caído bien entre público y crítica, le ha llegado el instante de relajarse. Y de contar anécdotas del rodaje, como la que soltó en el festival SXSW y ahora nos llega vía AV Club. Según explica Edwards, Scarif, el planeta tropical en el que transcurre el clímax de la historia, le debe su nombre a un error en una cafetería.

Edwards empieza diciendo que el guionista Gary Whitta estaba harto de inventarse nombres extraños para rincones de la Galaxia Muy, Muy Lejana, así que le encargó a él que se ocupase de la tarea, por una vez. Buscando inspiración, Edwards se dirigió a “una insigne cafetería” (cuyo nombre, seguramente, comience con “s”), y ahí brotó el milagro. “Cuando me preguntaron mi nombre, debí decir ‘It’s Gareth’ [‘es Gareth’], pues escribieron ‘Scarif’ en el café”, explica el director. “Volví [con Whitta], le enseñé la taza, y dije: ‘El planeta tiene por nombre Scarif”. 

Dada la intensidad de la historia que Felicity Jones y su comando viven en el planeta de marras, ¿resulta un bajón el enterarnos de este origen? Pues conforme como nos pongamos. Desde “Dagobah” (un tipo de monumento budista), “Coruscant” (una forma arcaica de decir “brillante” en francés) o “Tatooine” (de “Tataouine”, un pueblo de Túnez donde George Lucas rodó sus escenas yermas), Star Wars siempre ha sacado los nombres de sus planetas de los sitios más insospechados. Ahora bien: seguro que ninguno de ellos se debía al patinazo lingüístico de un camarero.