Jason Blum, estas 9 mujeres hacen cine de terror

El productor Jason Blum es comunicación, pero no por una de sus películas, sino por ciertas declaraciones desafortunadas en una entrevista a Polygon, en la que dijo que quería contratar a mujeres para sus películas de terror, pero no podía porque “no hay muchas directoras, menos aún que se inclinen por el horror”. Tras la críticas recibidas por sus comentarios, el director ha querido pedir disculpas en un comunicado que ha compartido en Twitter:

“Cometí un estúpido error”, ha escrito: “Hablé demasiado rápido sobre poco serio, poco por lo que siento pasión”. “No hemos hecho un trabajo lo suficientemente bueno en lo que se refiere a trabajar con directoras mujeres y no es porque no existan”, ha añadido.

Jason, aquí tienes a nueve grandes directoras que hacen terror y que han cogido el testificador de las Ida Lupino para recordarnos que el cine de mercaderías igualmente es cosa de mujeres.

 

Matilda Lutz pasa de ser la Lolita de Kubrick a convertirse en la Furiosa de Miller en el ultraviolento iniciación en el abundante de Coralie Fargeat. La italiana se mete en la piel de Jen, la adolescente adorador de un hombre rico que es violada por los compañeros de caza de este y dada por muerta en el desierto… hasta que vuelve para cobrarse su venganza.

“A Jen le gusta que la miren. El problema está en que los hombres se creen con derecho a violar de ella solo por eso”, explicaba Fargeat a Independent: “Revenge muestra a la mujer tomando el control de su vida y exigiendo su motivo en el mundo”. A colchoneta de matanza, mugre y rifles.

 

Flamante ganadora del Festival de Sitges hace unos abriles con La Invitación, Kusama debutó en la dirección en el año 2000 con Girlfight, aquella desgarradora historia con Michelle Rodríguez dando vida a una boxeadora. Posteriormente intentó introducirse en el mundo del terror, pero el plan quedó truncado, de donde acabó haciendo Aeon Flux.

En 2009 consiguió poner un pie en el mercaderías con Jennifer’s Body, una comedia con toques de terror servida en bandeja por la argumentista Diablo Cody. De ahí pasó a televisión, contorno en el que hizo episodios de series como Halt and Catch Fire o Chicago Fire.

En 2015, nos sorprendería con La Invitación, una película de bajo presupuesto en el que reformulaba algunas ideas contenidas en La semilla del diablo y que como decíamos, triunfó en una tirada de Sitges en la que había títulos tan potentes como Green Room o La Adivina.

 

La directora que se alzó con un Oscar a Mejor Dirección por En Tierra Hostil, dirigió en 1987 un clásico del terror de finales de siglo como Los viajeros de la sombra.

Tras esa cinta en la que hoy es irrealizable no rememorar a Bill Paxton, Bigelow demostró ser una excelente realizadora de cine de energía con películas como Le llaman Bodhi o Puñal Cerúleo, aquella película de una Jamie Lee Curtis con medios de terror y que se aprovechaba del background de la hija de Janet Leigh como la reina del clamor por excelencia de toda una concepción.

En 1995, la directora volvería a meterse en el cine quimérico con Días Extraños, un plan que inicialmente iba a poseer hecho James Cameron y cuyo fracaso condenó la carrera de Bigelow durante bastantes abriles (y que nosotros recodaremos siempre como el día en que en fracción de un blockbuster, salió la Puerta del Sol de Madrid con una bandera de Asturias).

 

Actriz australiana de abundante repaso que en 2014 asombró a medio planeta con The Babadook, una de las películas de terror más famosas de los últimos abriles.

A finales de los 90, la entonces actriz quiso dejar el mundo de la interpretación y dirigió un cortometraje, Monster, utilizando la experiencia que había adquirido trabajando en el rodaje de Dogville yuxtapuesto a Lars Von Trier. Tras él, se lanzó a crear su famosa película, aportando su visión sobre la maternidad.

La cinta no empezó siendo un éxito comercial, pero en cuanto empezó a desfilar por festivales, empezó a atraer los focos de Hollywood alrededor de ella. Hoy día es uno de los nombres más prometedores del cine australiano.

 

Antigua responsable de la revista especializada en terror Rue Morgue y declarada obsesa del mercaderías que en brazos y piernas tiene una recinto de tatuajes sobre iconos del terror, la cineasta canadiense acaba de poner en marcha una película “de episodios” convocatoria XX en la que solo habrá mujeres contando historias de miedo.

Aunque su carrera como directora hasta ahora solamente incluía tres cortometrajes (The Captured Bird, Self Portait y The Guest) su peso en la industria del terror mujeril es muy amplio, en parte gracias a su trabajo como Rue Moruge, y de hecho, acaba de protagonizar yuxtapuesto a Kusama el peculiar de cine de mujeres que ha emitido PostMortem.

 

Directora de la hilarante The Slumber Party Massacre (la única clan dirigida exclusivamente por mujeres), Amy Holden Jones fue apadrinada por Martin Scorsese tras graduarse con los mayores honores en el American Film Institute, y haciendo que trabajara a sus órdenes en Taxi Driver.

Su talento hizo que se convirtiera en montadora profesional con solamente 22 abriles, colaborando con Joe Dante, Hal Ashby o Roger Corman, quien le dio la oportunidad de dirigir esta parodia del slasher firmada por la perturbador del feminismo Rita Mae Brown.

Cuenta la inscripción que dirigir la película producida por Corman hizo que tuviera que rebotar el encargo de copular E.T.: El extraterrestre, perdiendo una de las oportunidades de su vida. Pero con ello comenzó una corta carrera como realizadora que le llevó a dirigir Cartas de apego; Su excelencia, la criada y Pretensión Peligrosa.

Como argumentista adicionalmente sumó una película de terror a su ficha de IMDb, The Relic y varios clásicos como Mystic Pizza, Beethoven – Uno más en la comunidad o Una proposición indecente.

 

Cineasta que hoy día está en lo más detención de la televisión británica tras hacer un capítulo de Sherlock y varios de Doctor Who, pero que en sus inicios firmó dos películas de terror como fueron Pesadilla Final: La crimen de Freddy y El Chip Desfavorable.

Y sí, has enterado aceptablemente, suya era la dirección (y parte del guion) de aquella sexta entrega de Freddy Krueger en la que había que ponerse las anteojos 3D internamente del cine. Y lo cierto, es que más allá de lo festivo de la propuesta, detrás de ese trabajo hay una historia sobrado triste, porque Talalay, aunque se conocía la dedillo la mitología del personaje (¡había trabajado en el unidad de mercancía de la cinta innovador!), tenía que hacer frente a comentarios de los productores, que le pedían que no tuviera demasiada sensibilidad femenina a la hora de rodar la película. Sin comentarios.

 

Una de las últimas revelaciones del cine mundial es Ana Lily Amirpour, directora de A Girl Walks Home at Night, coproducción iraní de vampiros basada en uno de sus cortos que ha llegado a convertirse hasta en un cómic.

Tras aquella película ha dirigido una segunda cinta de terror convocatoria The Bad Batch que pudo estar en el posterior Festival de Venecia y que todavía está irresoluto de estreno comercial. Se negociación de una película de caníbales protagonizada por Keanu Reeves, Suki Waterhouse y Jason Momoa de cuyo tráiler te dimos cuenta hace poco.

 

Nombre con mayúsculas del cine más trash y b que tras una pequeña carrera en diferentes departamentos como producción o maquillaje, debutó de la mano de Corman para codirigir el softcore The Dark Side of Tomorrow. A partir de entonces, dirigió productos eminentemente cormanianos pero escritos por ella, como Bury Me an Angel o Summer School Teachers.

En 1980 realizó Humanoides del quebrada, cinta hacienda en su carrera porque tras rodarla, Corman le pidió que hiciera reshoots incluyendo violaciones por parte de los monstruos y desnudos gratuitos. La cineasta se negó, terminando ahí su relación con el magnate de la serie B y comenzando una fructífera carrera como realizadora de televisión.

Hoy día, retirada de la primera recorrido de combate, mantiene una pequeña empresa convocatoria SilverFoxx Films que desde Arizona se dedica a hacer documentales y anuncios de televisión para pequeñas empresas.