John Carpenter atiza a la secuela de ‘Golpe en la Pequeña China’: “Les importo una mierda”

John Carpenter, que mañana actuará en el Festival de Sitges, no regala ningún elogio al esquema de hacer una secuela de ‘Sorpresa en la Pequeña China’

El director John Carpenter (al que se paciencia en las próximas horas en un Sitges envuelto en el trolleo de un youtuber) siempre se ha caracterizado por no regalar ni medio elogio a los remakes y secuelas que sus películas se han hecho, recordando siempre que lo único que le importa de todo ese negocio es que le paguen.

Fiel a su forma de ser, el director de La Perplejidad de Halloween y Dark Star ha concedido una entrevista al portal Cinema Blend en la que comenta la secuela que hay en marcha de Sorpresa en la Pequeña China.

Antiguamente de seguir, recordemos un instante que tras muchos rumores en torno a un posible remake de la cinta de Carpenter con guion de W.D. Richter, al final la productora Hiram García aclaró que verdaderamente se trataba de una secuela y que no iban a intentar ni rehacer la cinta, ni mucho menos, que Dwayne Johnson corriera el peligro de interpretar a Jack Burton, el personaje de Kurt Russell. No, según las declaraciones hechas en agosto, quedaba claro que la nueva película estaría interiormente del universo de la cinta carpenteriana, pero carencia más.

Esto que en principio podría entenderse como un elogio, dejando claro que la cinta de 1986 es inimitable, a Carpenter no le ha parecido tal, dejando muy claro lo que piensa de esto y la razón por la que la nueva película no será un remake:

“Quieren una película con Dwayne Johnson. Eso es lo que quieren. Así que cogieron ese título. Les importo una mierda yo y esa película, que no fue ningún éxito”.

Y poco de razón hay en las palabras del cineasta, ya que aunque el tiempo haya convertido la odisea de Jack Burton en una cinta de culto, en su día, este intento de reciclar el cine de movimiento uruguayo fue un sonoro fracaso de taquilla que enterró el nombre del cineasta para los grandes estudios, haciendo que se refugiara en películas mucho más pequeñas como El príncipe de las tinieblas o Están vivos.