La Incubadora de la ECAM vuelve a abrir sus puertas al futuro del cine español

Los cineastas emergentes de nuestro país estuvieron de enhorabuena el año pasado gracias al partida de La Incubadora de THE SCREEN, impulsada por la ECAM. El software nació con el objetivo de impulsar la creación de nuevos proyectos de largometrajes y erigirse como puente entre la escuela y la industria audiovisual europea. En su primera tirada, cinco fueron los proyectos elegidos de los más de 200 que se presentaron y, varios meses luego, celebran orgullosos que uno de ellos, La inocencia, dirigido por Lucía Alemany y producido por Lina Badenes y Nacimiento Sánchez, acaba de finalizar su rodaje. Encima, David Casademunt, con su plan La Bestia, acaba de participar en el Filmmaker Lab 2018 del Festival de Toronto, convirtiéndose en el primer gachupin en hacerlo.

El jueves 13 de septiembre se ha presentado la segunda tirada, que desde este día abre sus puertas hasta el 14 de octubre, ávidos de admitir las propuestas de los futuros aspirantes. El director de la ECAM, Gonzalo Salazar-Simpson, ha sido el primero en tomar la palabra para aplaudir el trabajo realizado en la primera tirada. Por su parte, la program manager, Gemma Vidal, ha sido quien ha especificado la novedad de la presente convocatoria, que permitirá la inscripción de ópera prima, segundas y hasta terceras películas de los directores o directoras. Para aquellos que no residan en Madrid, se les otorgará apoyo financiero que les permita sufragar parte de los gastos derivados del alojamiento y del transporte.

 

De la mano de profesionales de la industria

Uno de los requisitos básicos para poder presentarse es contar con un equipo de trabajo que incluya, al menos, productor, director y argumentista, pudiendo una persona hacerse cargo varias de las funciones. Cada comunidad dispondrá de dos mentores profesionales de la industria audiovisual. La productora de títulos como Vicky Cristina Barcelona o Un Todopoderoso salvaje, Marisa Fernández Armenteros, es la única que repite. Le acompañan en la aventura del apoyo a los cineastas emergentes la productora Nahikari Ipiña, los directores y guionistas Paco Plaza y Borja Cobeaga, y la directora y docente Natalia Martín. Todos se han mostrado muy ilusionados con la iniciativa.

Cobeaga ha resaltado la profunda “curiosidad” que le despierta estar al flanco de los futuros cineastas tras su experiencia como profesor de la escuela. Del mismo modo, la importancia de su agricultura como “colaboración y ayuda sobre proyectos ya escritos, mejorando las últimas versiones de guion y guiando a los cineastas a afrontar la arribada del rodaje”. Nahikari Ipiña ha destacado la internacionalización intrínseca de La Incubadora, al ofrecer “la posibilidad de desarrollar y producir películas para presentarlas fuera”.

Plaza se ha mostrado orgulloso como ex discente de la ECAM de poder seguir en contacto con el centro, definiendo el software como “brillante y necesario”, en la medida en que permite vincular y crear sinergias entre formación e industria. Por posterior, Armenteros ha subrayado la singularidad de que “no hay muchos espacios con esta cercanía”, y ha recordado lo creativa que se ha vuelto la profesión de productor.

Sobre la agricultura de producción ha insistido todavía Salazar – Simpson, que proviene de este ámbito, al incidir en cómo “se han manido muy solos. Nadie te contaba nulo, se daba por hecho lo que tenías que entender”. En La Incubadora sí van a admitir esa formación y apoyo para conocer en realidad los entrañas de su futura división. Y se ha mostrado muy ilusionado respecto a la calidad de los proyectos, “de los 216 que se presentaron el año pasado, es ligera que haya oro escondido”.

 

Apoyo de proyectos con potencial internacional

Encima del apoyo del seguimiento continuo de los mentores, los seleccionados recibirán una dotación de 10.000 euros como ayuda al expansión. Los proyectos incubados serán acompañados en sus siguientes fases, en las que se buscará la proyección no sólo en España. Cuentan con acuerdos internacionales con el citado Festival de Toronto, el Rotterdam Lab, El Torino Film Lab Meeting Event y EAVE (European Audiovisual Entrepeneurs).

Así, la ECAM sigue ampliando las cotas de su sello THE SCREEN, con el que tratan de dinamizar el tejido audiovisual. Todos aquellos que contéis con un guion en el cajón esperando su oportunidad de convertirse en película, no dudéis en presentaros y probar suerte. Puede que ser cineasta en este país sea toda una correr, pero nulo como entrar acompañado de los que ya conocen cómo sortear los obstáculos y obtener el mejor resultado posible. El plazo termina internamente de un mes, y vuestro cine merece dejar de estar encerrado.