Los 10 cortos más graciosos del cine español

En España somos muy de hacer cortos. De verdad, machacones con el tema. Siete cortos españoles han estado nominados al Oscar. Contamos con más de 25 festivales dedicados al corto. Grandes directivos internacionales como Bayona o Almodóvar, hoy responsables de millonarios presupuestos, comenzaron rodando cortometrajes. Historias más humildes, que precisan de un guion de calidad contado con eficacia. Mas entre tanto esmero y trabajo, no todo es drama ni mucho menos. La duración reducida de un cortometraje favorece que el humor sea uno de sus géneros estrella.

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Una de las pruebas de que el día de hoy se sigue apostando por el formato es la iniciativa de Havana 7, Historias que cuentan, gracias a la cual cientos de personas escribieron sus historias con el objetivo de que Ángeles González-Sinde, Fran Perea y Borja Cobeaga las llevaran a la pantalla. Ya os contamos cómo fue el rodaje de este último, directivo de Pagafantas, guionista de Ocho apellidos vascos y nominado al Oscar por el cortometraje Éramos pocos, uno de los más amenos del cine español. Qué mejor ocasión para comprobar nuestros cortos más divertidos.

Borja Cobeaga es un reconocido directivo y guionista de comedia. En sus principios, su carrera despegó gracias al particular humor de cortometrajes como La primera vez, nominado al Goya, o bien Éramos pocos, con el que recibió una nominación al Oscar. Hace años nos sorprendió juntando a Bárbara Santa Cruz y a Ernesto Sevilla en la mejor tontería jamás rodada. Cuidado con los apretones, que los carga el demonio.

Películas Pendelton presenta el corto más desquiciado del cine español. Elipsis legendarias, slapstick agresivos, planos aéreos imposibles, música de Elvis Presley y muñecos de gomaespuma. Todo con la España profunda de contexto. Javier Fesser dirige esta pieza maestra como un Jose Luis Cuerda anfetamínico. Todo bien.

A esperas de que llegue Colossal, la verdad es que  Nacho Vigalondo lleva explorando el planeta de las relaciones desde sus primeros trabajos. La premisa de 7:35 es original: un demente lleno de romanticismo rapta un bar para impresionar a una chica. ¿Será el café, serán las tostadas, será la mantequilla, va a ser la mermelada? Ah, y Cobeaga de camarero. Refulgente.

La quintaesencia de un cortometraje. Se pueden reventar las visitas y llegar a decenas y decenas de festivales con una idea potente dirigida con sencillez. Manuela Moreno despliega una idea tan incontenible que quieres volver a ver una y otra vez. No puede ser tan simple y tan entretenido.

A veces tiene más sentido lo que piensa un pequeño que lo que los adultos intentan explicar. Y si ese niño habla como el protagonista de una película de Tarantino, con sus insultos y actitud de mafioso, no hay nada que hacer. Años ya antes de El bebé jefazo, Alberto González ya había dibujado un niño perturbado y lo había hecho mucho más divertido.

Que no estaba muerto, que estaba de parranda. Sepultan vivo a un hombre en Navidad. En el ataúd, un móvil y un mechero. Al otro lado, indiferencia general. Julio Díez dirige un Buried cómico, un breve relato que no tiene otra intención que desesperar al espectador y enterrarlo a él también a carcajadas.

En 2004, 32 directivos se unen en ¡Hay motivo!, serie de cortos producidos con pretensión de producir un cambio político y social de cara a las inminentes elecciones. La premisa no semeja muy entretenida. Mas para nuestra sorpresa, Isabel Coixet logra en su fragmento hacer reír mientras describe la crisis y la dificultad de muchos españoles por medio de un síntoma indudable de pobreza: las señoras mayores ya no se tiñen el pelo.

Víctor García León firma este falso reportaje, con material de archivo de incierta procedencia y estrellas invitadas como Gonzalo Suárez. Cuenta la historia de cierto elefante que habría, según una especial investigación, propiciado la caída de Primo de Rivera y Alfonso XII e instaurado la segunda república en España. Risas a cargo de bolsas escrotales y la bohemia.

La historia de Cástor Vicente, el mejor timador que ha conocido España. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Se puede vivir una vida entera devolviendo todo cuanto compras, aprovechando garantías y eludiendo compromisos. Otro falso documental de la lista, esta vez de Rodrigo Cortés. Como curiosidad, está narrado por José María del Río: voz de Kevin Spacey en American Beauty, estrenada un año antes. Se pueden imaginar el gustazo.

Jerry Seinfeld defendía que frente a un chiste peligroso, la capacidad de realizarlo dependía únicamente de nuestra capacidad para ser inequívocamente jocosos. Venga Monjas y Carlos Vermut (Magical Girl) lanzan un tema delicadísimo (una muerte infantil) y lo desarrollan sin sobresaltos, con un final tan inesperado como excelente. Son los dueños del humor negro más delicado y efectivo en este país.