Moonlight no ha arreglado la homofobia en Hollywood

Moonlight

Ya es toda una costumbre. Cada año, la Organización no Gubernamental GLAAD (siglas en inglés de “Alianza de gays y lesbianas contra la difamación”) publica su informe anual sobre el cine de Hollywood. En dicho informe, la organización lamenta la escasa diversidad sexual de los estrenos, así como el recurso a los personajes LGTB para hacer comedia gruesa (o algo peor) y confía en que, la próxima temporada, el panorama mejore. Ahora bien: ya que Moonlight (un filme protagonizado por un personaje gay) se ha hecho con el Oscar a mejor película, las estadísticas habrían de ser más lumínicas, ¿verdad?? Puesto que ni por asomo.

El informe GLAAD pertinente a 2016 repite cifras ya vistas, y bastante deprimentes. Conforme con el estudio, la película de Barry Jenkins supone una salvedad dentro de una lista de estrenos cuyas incesantes permanecen inalteradas. GLADD informa de que los hombres blancos y homosexuales forman la inmensa mayoría de la representación LGBT en el cine de Hollywood, con un 70 por cien sobre el total de personajes. Las lesbianas y los bisexuales registran una presencia anecdótica, al paso que los personajes de etnias minoritarias se dejan ver aún menos que en dos mil quince y 2014, con MoonlightStar Trek: Más allá como excepciones señeras.

Por lo que respecta a la representación transgénero, el estudio sólo encuentra un caso… y, este, como una parte de una gracieta que juzga como de mal gusto. Se trata de All, el personaje de Benedict Cumberbatch en Zoolander 2, ya por sí objeto de duras críticas cuando se estrenó el filme. Puesto que charlamos de chistes, la inmensa mayoría de presencia LGTB en el cine de dos mil dieciseis se produjo, para variar, en comedias, ciertas cuales (Agente contrainteligente, por ejemplo) recurren a estereotipos sin gracia. “Los autores necesitan aprender que, para hacer reír a un campo del público, no es necesario insultar a otro”, señala el informe. En cuanto a otros géneros cinematográficos, como la acción o la ciencia-ficción, la representatividad es testimonial, por no decir nula.

Asimismo, GLAAD ha evaluado a los principales estudios de Hollywood conforme el nivel de diversidad sexual en sus producciones. Así, vemos que Disney (pese a que Zootrópolis  se lleva elogios en el texto) figura entre los colistas de un ranking en el cual ni uno solo de los participantes ha obtenido notas positivas. Algo que no sólo redunda en guiones menos diferentes o interesantes. Conforme señala Sarah Kate Ellis, presidenta de la organización sin ánimo de lucro, “estas películas pueden abrir los corazones y las psiques de muchas personas, en lugares donde estas historias pueden salvar vidas”.