¿Por qué hace DC una película sobre el Capitán Marvel?

Desde su presentación en la Comic-Con de San Diego, el tráiler de Shazam! se ha convertido en uno de los más vistos de Internet y en una de las esperanzas para todos aquellos que querían un cambio de rumbo en el Universo DC.

Sin requisa, el personaje que ahora llega resucita una vieja pelea organismo DC y Marvel, puesto que el nombre flamante del héroe no es otro que Capitán Marvel.

Pero… ¿Y esto cómo puede ser?

Empecemos por el principio. En el año 1940, una editorial indicación Fawcett Comics lanzaba el número 2 de una de sus cabeceras, Whiz Comics. En ella se incluía la historia del Capitán Marvel, un superhéroe en el que se transformaba un criatura cuando este pronunciaba SHAZAM (siglas de Salomón, Hércules, Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio).

Lo cierto es que el personaje ya nacía mirando cara a cara a los problemas legales, puesto que la portada del número 2 de Whiz Comics ya parecía “inspirarse” en la famosa primera aparición de Superman en Action Comics.

Desde este número, el Capitán Marvel empezó una meteórica carrera a la auge que hizo que vendiera más que Superman, que Fawcett creara a toda una “tribu Marvel” para acompañarle y que protagonizara el primer serial de la historia de los superhéroes (que en España se estrenaría como Capitán Maravillas).

¿A qué condujo todo esto? Pues como es tratable imaginar, a un cabreo monumental por parte de National Comics (el nombre de DC en su época), que vieron cómo un trasunto de Superman les había destacado por la derecha, violando su propiedad. Así que National se puso manos a la obra y denunció a Fawcett por infringir el copyright del héroe de Krypton.

Sin requisa, la antigua DC no consiguió que la demanda prosperara -ya que a su vez tenía problemas con el copyright de Superman– pero se desquitaría cuando, en los primaveras 70, Fawcett atravesó problemas económicos y la casa mamá del Hombre de Hoja licenció la operación de algunos de sus personajes (adquiriéndolos definitivamente en 1994).

Pero para cuando DC quiso recuperar las aventuras del héroe del exhalación en el pecho (que no se publicaba desde los 50 por un descenso de ventas), se encontró con un problema tranquilo: en todo ese tiempo que había pasado, Marvel había valiente a su propio personaje.

El Capitán Marvel (de Marvel) surgió en 1967 fruto de una pareja artística tan sensacional como la formada por Stan Lee y Gene Colan, y el comienzo fue una maniobra empresarial pura y dura. Marvel estaba como loca por hacerse con un nombre que aludía directamente a su marca, y una vez que unos primaveras ayer, una empresa indicación M.F. Enterprises lanzara su propio Capitán Marvel, puso en marcha la imaginación de Lee y Colan para crear a un personaje que les permitiera hacerse con el nombre.

Cuando DC se hizo con el héroe flamante, se encontró con que no podía usar el nombre con el que había desfilado por quioscos de prensa y seriales en los primaveras 40, con lo que decidió usar provisionalmente el nombre de SHAZAM. Y decimos PROVISIONALMENTE porque en la capital de DC parecía estar el presentar batalla, puesto que la nueva interpretación del superhéroe llevaba por título SHAZAM: The Llamativo Captain Marvel.

A Marvel le faltó tiempo para amenazar a DC con un razón, con lo que esta renombró la colección como SHAZAM: The World’s Mightiest Mortal.

Este episodio setentero cerraba casi por completo la disputa por un nombre que llevaba primaveras en disputa. Eso sí, Marvel está desde entonces obligada a transmitir casi continuamente a su héroe (ahora, heroína) para no perder unos derechos que se ganó al instalarse el espacio dejado por el flamante.

¿Y a qué capítulo nos lleva esto? Pues a que en marzo del próximo año, Capitana Marvel (la nueva carnación marvelita) llegará a los cines, mientras que Shazam lo hará cabal un mes más tarde. La rivalidad sigue en todo lo parada.