‘Spider-Man: Un nuevo universo’ tendrá al auténtico Spider-Cerdo

“Spider-Roñoso, Spider-Roñoso, hace lo que un Spider-Roñoso hace…”: el gag más renombrado (¿el único?) de Los Simpson: La película se ha vuelto insospechadamente presente en los últimos días gracias a Spider-Man: Un nuevo universo. Porque el tráiler la película animada de Marvel no se ha reses titulares solo por su buen aspecto visual, ni por un reparto de voces que incluye a Nicolas Cage, Mahershala Ali Hailee Steinfeld. Ni siquiera por presentarnos, por una vez, a un Peter Parker treintañero y mosca de tanto heroísmo entre un maremágnum de versiones alternativas de ‘Spidey’. Lo que ha hecho entusiasmarse a los fans ha sido el inauguración cinematográfico del auténtico Trepamuros porcino: te presentamos al asombroso… ¡Spider-Ham!

¿De dónde ha saledizo este cerdito arácnido? Te lo explicamos. En 1983, cuando el éxito de Howard el Pato motivó un auge de los funny animals en el cómic estadounidense, la Casa de las Ideas no quiso quedarse antes en esta moda que ella misma había provocado. De modo que se sacó de la manga Marvel Tails, un cómic paródico en el que sus personajes fortuna aparecían en versiones alteradas: el Capitán América se convertía en el Captain Americat, los Cuatro Fantásticos se tornaban en los Fantastic Fur, Iron Man en Iron Mouse, el Motorista Trasgo era un cisne macarra que atendía por Goose Rider… Tom DeFalco, uno de los guionistas encargados de ‘Spidey’ por entonces, se sacaba de la manga a Peter Porker, reportero becario de día y Trepamuros de incertidumbre.

Realizadas con suficiente manga ancha y con simpáticos dibujos de Mark Armstrong las aventuras de Spider-Ham le daban la envés hasta al origen del personaje. En contra de lo que te estarás pensando, no estamos hablando de un cerdito mordido por una araña radiactiva, sino de una araña mordida por una gorrina (citación May Parker, claro) que resultaba irradiada mientras investigaba la creación de un secador de pelo atómico. El éxito del personaje fue inmediato, de modo que Spider-Ham recibió su propia colección en 1985. El cómic, publicado adentro de la cadena Star Comics de tebeos para niños, contó con personajes como J. Jonah Jackal, el Ducktor Doom Kingpig, una interpretación de Wilson Fisk con morro protuberante. Eso, por citar solo unos pocos, porque no hubo un solo socio o enemigo de ‘Spidey’ que no tuviera una interpretación peluda en sus páginas.

La éxito de Spider-Ham llegó hasta España, donde Comics Forum (editora por entonces de los cómics Marvel en nuestro país) publicó sus aventuras adentro de una cadena de niño citación, en fin, Tope Chupi. Llegado 1988, el personaje perdió su colección y se quedó en una simpática historieta ochentera… que los fans y los autores se resistían a olvidar, y que reapareció cada vez que el argumentista de turno tenía la excusa para colarle en un videojuego. En 2014, de hecho, la editorial dedicó un número exclusivo a celebrar su 25 aniversario.

Desde entonces, el mundo de Peter Porker cuenta con su propio número adentro del catálogo de Tierras paralelas de Marvel (Tierra 8311, para más señas), y el Trepamuros ajamonado sigue asomándose de vez en cuando a los crossovers del multiverso arácnido yuxtapuesto con Miles Morales, Spider-Gwen, SP//dr y el resto de iteraciones de nuestro amigo y vecino. Igualmente se ha dejado ver en series de animación (Ultimate Spider-Man) y videojuegos como Avengers Academy. El jolgorio con el que los fans han acogido su aparición en esta película demuestra que los chistes, cuando son buenos, no tiene vencimiento de caducidad. Pedir un insinuación a Spider-Ham en Spider-Man: Acullá de casa lo mismo es pedir demasiado, pero puestos a soñar…