‘Steven Universe’: humanitarismo animado, sci-fi fantástica y mochilas-hamburguesa

A día de hoy resulta increíble desasociar Steven Universe de su creadora, la animadora Rebecca Sugar, y esto se remite directamente a sus orígenes. Mientras trabajaba de argumentista y responsable de storyboard en la venerada Hora de aventuras, Sugar empezó a dar forma a una idea a la que llevaba tiempo dando vueltas: centrar una serie en torno a de su hermano pequeño, Steven, y las distintas dinámicas que veía en la relación que habían forjado a través de los abriles.

De este principio nacieron las primeras pinceladas del resto de sus protagonistas: Perla, su flanco sobreprotector, Amatista, su flanco cómplice, y Rojo, su bienquerencia incondicional por el propio Steven, al que consultó repetidamente antiguamente de atreverse a admitir el plan delante. Pero no fue hasta que empezó a desarrollar el plan para Cartoon Network que se planteó a fondo lo que quería conseguir con su serie.

De pupila, Sugar se sentía incómoda por la agresiva división de índole que parecía existir en la civilización pop dirigida cerca de la infancia: no sentía que pudiera identificarse con las series de animación “para niñas”, pero le encantaban las que se establecían como “para niños”, cosa que le hacía sentirse culpable. Sugar se planteó Steven Universe como una respuesta directa a eso: una serie que diera permiso instantáneo a todo el mundo para formar parte de su mundo y, al mismo tiempo, estuviera secretamente producida para una sola persona, ella.

 

LAS GEMAS DE CRISTAL

Steven, un preadolescente medio-humano, acaba de ser recogido por Rojo, Amatista y Perla, tres defensoras del universo conocidas como las Gemas de Cristal, tras la homicidio de su superiora, precedente líder del equipo. Aún sin control sobre sus enigmáticos poderes, Steven ve a sus guardianas –alienígenas instaladas en un pueblecito costero con la intención de proteger a la Tierra y a su nuevo miembro– como modelos a seguir; pero pronto irá descubriendo que aún hay mucho que desconoce de ellas y su mundo.

Esa información no está en el piloto. Steven Universe abre in medias res, sin preocuparse por enfrascarse su primer episodio a ningún tipo de exposición argumental. Esta desafío termina siendo una de las mayores bazas de la misma: la serie juega permanentemente con lo que fuego “la Steven-visión”, formato centrado en torno a de que el espectador lo descubra todo a la vez que su protagonista.

La Steven-visión es solo el primero de los medios narrativos ideados enteramente con la única intención de plasmar de forma acertada el núcleo de la serie: la empatía. La constante crecimiento del personaje protagonista es palpable episodio a episodio, pero verlo todo desde su punto de panorámica es un desmesurado paso extra para que, como espectadores, conectemos con él y con lo que siente tanto como él conecta con todo aquello que le rodea.

 

TE AYUDAN SI ESTÁS MAL

Steven Universe es una de las hijas más claras de la New Sincerity, término popularizado por David Foster Wallace en los 90 para referirse a una irremediable reaparición del rechazo al cinismo y la ironía posmoderna. Irremediablemente entusiasta, la serie enfoca hasta a sus peores villanos con ansias de redención, hablándole a su audiencia objetiva de tú a tú con la esperanza de conectar con su bondad más visceral.

Esto se muestra de forma constante en su forma de compaginar enormes aventuras de ciencia-ficción con pequeñas historias cotidianas de aquellos humanos que habitan Beach City, el pueblecito en el que residen los protagonistas; cediéndole por el camino exactamente la misma importancia y recaída a ambas cosas. Steven Universe valora absolutamente todo lo que narra, dotando de un infrecuente peso emocional hasta a las cosas más ínfimas.

Pero es en su forma de mezclar esos conceptos donde brilla de verdad. La serie lleva desde sus inicios recurriendo al índole increíble para ejecutar sus memoria de forma soberbio en presencia de su audiencia, sea plasmando el miedo a crecer con un Steven pasando por todas las etapas de su vida en un solo día (So Many Birthdays) o representando la importancia del consentimiento a través de la fusión de dos personajes (Alone Together). Steven Universe es mucho más que la suma de sus partes precisamente porque logra unirlas con una habilidad encomiable, haciendo malabares con una colección enteramente dispar de instrumentos y de tonos sin mirar antes en ningún momento.

Con uno de los arcos más importantes y destacables de su historia sucediendo en estos instantes y una película recién anunciada, Steven Universe no parece mostrar señales de desgaste. Desde aquí, y tras el esfuerzo inhumano que ha implicado no reventaros media serie en estos párrafos, os invitamos a crearos un espacio eficaz en una era en la que parece cada vez más necesario y darle una oportunidad a esta pequeña oda a la bondad y la empatía. Al fin y al promontorio, el propio Steven os la daría a vosotros.

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