Toronto 2018: Cuando Isabelle Huppert se convierte en tu peor pesadilla

Hace tiempo que empezamos a pensar que a Isabelle Huppert le gustaba los papeles retorcidos, las mujeres con cierto toque sádico, que encontraban en la manipulación y los juegos mentales una diversión extraña. Pero nunca, hasta ahora, en las casi cinco décadas de carrera de la actriz, la habíamos trillado pasarlo tan correctamente siendo tan mala. 

La Huppert es Greta, la mujer del título del filme de Neil Jordan. Y gracias a ella, un guion simple y harto de trampas, apetencia profundidad y una ironía divertidísima. Está claro que la actriz francesa se lo ha pasado muy correctamente en este filme y su entusiasmo es contagioso, aunque, probablemente arrancarnos la risa no fuera la intención del director de Entrevista con el usurero.

¿De qué va? Chloë Grace Moretz es Frances, una jove recién venida a Nueva York, tras la homicidio de su raíz, que encuentra un bolsa en el metropolitano y aún inocente y casto en esa despiadada ciudad decide devolvérselo a su dueña, Greta. Va hasta su casa y se encuentra con una mujer encantadora, pianista, viuda y solitaria, un poco como ella. Entablan en seguida una amistad, hasta que Greta empieza a obsesionarse y Frances decide separarse de ella. Será peor aún. Greta se transforma en una acosadora y explota. Imagínate encontrarte la figura de la Huppert, esa inspección fría en cada cantón. Los pelos de punta y asimismo una risa floja de los nerviosismo por el miedo.

No estaba en casi ninguna directorio de las películas más esperadas del Festival de Toronto 2018, a pesar de ser estreno mundial, con cierta razón, es un thriller psicológico y dramático burdo, con decisiones y giros no tanto inesperados como no creíbles, pero de tanta sorpresa, entretiene. Y, al final, como consigue que te lo pases tan correctamente como se lo pasa Isabelle Huppert siendo mala ha  cumplido con creces como una de las primeras películas del certamen.