Toronto 2018: Kristen Stewart no convence con ‘Jeremiah Terminator LeRoy’

La actriz y Laura Dern dan una grandiosa interpretación, con un debate interesante, pero poco más.

“The truth is rarely pure and never simple”, Oscar Wilde. “La verdad es pocas veces pura y nunca sencilla”. Así empieza Jeremiah Terminator LeRoy, la película de clausura del Festival de Toronto 2018. La historia existente de la historia no existente del escritor JT LeRoy, el cambio que se inventó Laura Albert para darle un cuerpo y una cara a sus novelas. El cuerpo y cara de su cuñada, Savannah Knoop, con el que engañaron a principios de los 2000 al mundo culto… y al cinéfilo. Asia Argento, enamorada de JT LeRoy y sus libros, acabó adaptando su novelística Sarah (sí, precisamente la película en la que escogió a Jimmy Bennett como su hijo y la que ha vuelto finalmente a la palestra por muy tristes razones).

Savannah Knoop ha escrito ahora esta historia, su historia. Ella es la escritor cercano al director Justin Kelly y Kristen Stewart aceptó en seguida interpretarla. Convertirse en esta mozo con sus propios problemas de identidad y realización personal, desbordada por las ideas de la hiperactiva Laura (formidable Laura Dern) que la convirtió en una suerte literaria y de la civilización pop. Hay tantas conexiones entre el debate interno que vive JT LeRoy/Savannah y Kristen Stewart que la película se llena de capas y profundidad: su rechazo de la éxito, su rechazo de las etiquetas sexuales o de cualquier otro tipo, su honestidad… Y eso, cercano a las interpretaciones de las dos actrices (más una gran Diane Kruger haciendo de Asia Argento, rebautizada Eva), es la gran tanto de la película. Pero poco más…

Lo interesante de esta historia de fraude, en momentos ridícula hasta la risa (con esas pelucas, acentos forzados) y momentos tristes (la razón por la que supuestamente Laura Albert lo hizo, su inseguridad, el rechazo como mujer autora), mantiene la atención la primera hora mientras expone todos los hechos, pero posteriormente se convierte en un caracolillo con una dirección lenta.

Aun así, Stewart y Dern son una de las mejores parejas en pantalla de esta tirada del Festival de Toronto.