‘Un hombre llamado Ove’: La carrera de la vida

El mejor amigo del hombre gruñón no es el can, sino el turismo. El Gran Torino de mil novecientos setenta y dos era capaz de ablandar el corazoncito de Walt Kowalski (Clint Eastwood) en la película homónima. Y lo mismo pasa con el protagonista de Un hombre llamado Ove, interpretado por Rolf Lassgård, otro viudo sesentón, obseso de la disciplina, propenso a tachar de “idiota” a todo aquel que osa cruzarse en su camino, y cuyo bien más preciado es su Saab. Era el turismo que conducía su padre, el que le dio suficientes conocimientos automovilísticos como para conquistar a Sonja (Ida Engvoll) en su primera cita, y el que le costó la amistad con el dueño de un Volvo.

Hannes Holm (Los Andersson Road Movie) ha transformado el bestseller homónimo de Fredrik Backman en un éxito de taquilla en Suecia, y todo merced a este vecino cascarrabias, que ha sufrido demasiadas desgracias para culparlo por estar aburrido de la vida. “Al principio, rechacé ponerme al frente del proyecto; no me veía amoldando un superventas literario. Mas, cuando leí la novela, no pude dejar de llorar”, explica el directivo.

Su temperamento arisco y pasión por los turismos no es lo único que Ove comparte con Kowalski; a él asimismo le toca “lidiar” con una familia interracial que termina de llegar al vecindario. La especial amistad que entabla con su nueva vecina, una madre de familia de origen iraní llamada Parvaneh (Bahar Pars), favorece un cambio en la acritud de Ove, el justo a fin de que todos a su alrededor comprueben que la bondad no está reñida con la hosquedad. “Esta inmigrante entra de repente en la vida de Ove y le lleva comida a casa, sin saber que eso no se hace en Suecia”, recuerda el director de cine.

A base de insistencia, algún accidente doméstico y dosis altas de paciencia, la recién llegada consigue que su antipático vecino le enseñe a conducir en su Saab y ella, a cambio, lo reconcilia con la vida. “Ove no tenía nada antes de Sonja, y tampoco lo tiene tras su muerte. El amor se transforma en algo destructivo. Parvaneh le enseña cómo regresar a lograr el equilibrio en su día a día”, agrega Holm.

Elegida mejor comedia de dos mil diecisiete por la Academia de Cine Europeo, la producción ha continuado su conquista al otro lado del charco. Un hombre llamado Ove ha optado a dos Oscar: el de mejor película de habla no inglesa, y el de mejor maquillaje y peluquería. Este Saab sueco ya ha llegado más lejos que el Gran Torino de Eastwood.